¿Engañar a su esposo es la mejor solución para su bienestar?

¿Cómo se sintió después de haber engañado a su esposo y cuáles eran sus sentimientos en el momento en que lo estaba engañando con otro? ¿No hay dos verdades vividas en el mismo proceso?

En realidad no, ya que su verdad cambia a cada instante. Actualmente, ¿usted está engañando a su esposo o bien está leyendo este artículo?

Y antes de llegar a este artículo, ¿tenía usted la intención, un motivo buscado con el fin de limpiarse la consciencia concerniente a su experiencia?

¿Desea tomar consciencia de lo que es la infidelidad, de donde nace y elegir libremente algo que producirá bienestar?

¿No es una bella promesa a cumplir de mi parte? Y la suya, ¿no es tener una intención sincera de comprender un nuevo punto de vista sin juzgarlo ni aportar cualquier clase de razonamiento? 

 

 

 

¿Cómo saber si usted está atenta?

Su verdad es su sentimiento mientras que lee y no lo que piensa concerniente a lo que hizo antes. ¿Puede usted observar esta simple verdad que es la suya? Estar atento es observar o imaginar, sin que la mente condicionada, sin que la memoria intervenga durante ese proceso actual.

Vea usted, usted está constantemente reaccionando por medio de la memoria sin ser consciente y rara vez, está atento a usted de manera consciente.

Usted habla a menudo y piensa a menudo del momento presente, pero usted no está atento a ese momento presente. Ese momento presente entra en existencia cuando usted observa que sus palabras y su pensamiento deben callarse primero que todo.

 

El momento presente es ver la vida tal y como es y no de pensar en cómo debería ser, ni como ha sido

 

Su verdad no es lo que usted piensa con respecto a la infidelidad

Lo que usted sintió ya no es su verdad, sino una construcción mental que usted guardó en su memoria. ¿Es consciente de eso? ¿De sus sentimientos a cada instante y no de pensar en lo que usted ha hecho, ha dicho y ha sentido?

Y cuando usted piensa en ello, en haber engañado a su esposo, está atenta de observar lo que está pensando? ¿Tiene pensamientos de culpabilidad hacia el otro o hacia usted? ¿Tiene ideas que justifican su comportamiento echándole la culpa a la otra persona? ¿Se hace razonamientos para inventar, negar o bien mentir respecto a su infidelidad? Usted vive en el miedo, ¿no es así?

¿Cree usted que todas esas construcciones mentales le hacen bien? ¿Se está engañando a usted misma?

 

¿Qué sabe sobre usted, sobre el amor?

Si usted no está atenta a sus verdades, ¿cómo puede estarlo hacia su pareja, sus hijos, sus conocidos, sus relaciones?

¿Se tomó la tarea de entenderse bien con su pareja antes de engañarlo? ¿De qué manera estaba usted en relación con él y cómo ese deseo de infidelidad tuvo nacimiento en usted?

¿No es importante comprender eso? De lo contrario usted va a repetir, por hábito, los mismos comportamientos en sus relaciones futuras.

¿Qué quiere decir para usted estar en relación de amor con su pareja? ¿No estuvo condicionada a creer que el amor era necesitar el uno del otro y toda clase de cosas inventadas por la gente que dividen?

¿Conoce lo que el amor no es para de esta manera asegurarse de no hacer los mismos errores de sus predecesores, sus profesores, sus padres, etc.?

Así pues, la infidelidad no es una decisión consciente suya, eso no es su culpa, sino que ella proviene del condicionamiento de su pensamiento durante su infancia. Nadie le enseñó cómo pensar y cuál era su naturaleza humana.

Usted creo eso inconscientemente, pero igualmente usted fue quien lo creó. Lo importante es aceptarlo sin aportar un juicio contra nadie ni contra usted. Es el pensamiento condicionado que juzga y que no tiene la intención de comprender lo que es nuevo. El viejo pensamiento busca únicamente a reconocer y de esta manera estar cómodo con el pasado.

 

¿Dónde tuvo nacimiento ese deseo de ser infiel?

De esta manera, usted entra en sus relaciones amorosas con un hombre, llena de entusiasmo, ya que no tiene "memoria" de esa relación. Y en el momento en que dice la famosa frase "te amo" o "te necesito" o bien "te quiero", entonces usted crea su más grande miedo.

El miedo de perder ese amor, porque le condicionaron el alma de que el amor tenía condiciones. Entonces, usted cree que el otro debe aportarle bienestar y no de ser feliz y hacer algo a partir de ese estado.

El problema en una relación amorosa no es usted o la otra persona, sino el mito del amor que los demás le han condicionado a creer. Que el amor es más que todo de dar, recibir. Le recomiendo leer este artículo para comprender otro punto de vista.

Luego, ustedes se las arreglan para hacer intercambios "yo gano-tu ganas", tú me das esto y yo te doy aquello. Eso no es amor, sino expectativas, dependencias, obligaciones y condiciones. El amor, su naturaleza, no es eso.

Usted posee ahora su hombre y está segura. Es lo que le han enseñado, pero no es lo que usted es, no es su naturaleza.

Esa seguridad reemplaza esa magnífica libertad que los dos tienen y en esa libertad, no había engaños, únicamente amor y el deseo de estar bien los dos.

Esa seguridad tenía por motivo, no perder ese amor y conservarlo permanentemente. Usted quiere tener un "para siempre" en una relación y así limitarse y obligar al otro a mantener una promesa para siempre. Sus enseñanzas sobre la seguridad son la proclamación del miedo y no del amor.

¿Por qué dejo de agradar a su pareja, de estar bella a sus ojos? ¿Por que busca controlar a su pareja? ¿Por qué descuidó prestarle atención? ¿Por qué le ha ordenado continuamente hacer algo? ¿Por qué prefirió a sus amigas que a él? ¿Por qué lo acusó y lo criticó de ser él el problema?

Tengo una pregunta. ¿Qué hizo usted como acción amable y no con palabras, con el fin de crear su propio bienestar? ¿Acciones que le agradaran a él y no de creer que le agradan, según usted?

Hablar de amor, decir "te amo", sin hacer acciones amables es una infidelidad, la más grande! Las palabras sin acciones no son más que mentiras. ¿Usted hace política?

¿Qué elige experimentar ahora? ¿Continuar en el mismo mito del amor o bien otra cosa en pensamiento, palabra y acción?

Usted tiene una elección ahora, una elección libre. Antes usted no tuvo elección, o sea, usted obedeció por la enseñanza condicionada en el miedo y la culpa.

 

¡Las acciones amables, no necesitan de palabras de amor como prueba!

 

 

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Traductora, co-autora, y adaptadora de contenidos editoriales de sitios web, madre y esposa dedicada al hogar el cual hace parte de mi felicidad y me permite construir a cada día la vida que elegi ser como esposa, hacer como madre y tener como hogar. .